jueves, 18 de junio de 2009

SanFelipe Style

ayer paso algo que jamás JAMÁS había presenciado.

Fui con un grupo de amigos al cineclub de la universidad y vimos una película francesa súper fuerte, pero buenísima se llama irreversible 100% recomendable.

Luego de allí quisimos aprovechar los súper solidarios precios del único cine de San Felipe (cine la Galería) y entrar a ver una noche en el museo 2.

La vez pasada que escribí algo de ese cine me limité a decir que lo había visitado por primera vez, no di detalle de su peculiar antigüedad, ni dije que había una sola sala o que la puerta de está era de tela, que las butacas no eran reclinables ni tenían portavasos. Y es que todo esto, viéndolo desde el punto de vista histórico no esta TAN mal, es incluso hogareño. Pero lo que paso ayer es, sin lugar a duda, bizarrísimo.

Ya estaba por terminar la película cuando de pronto la pantalla comenzó a ponerse de un color rojo turbio y a, literalmente, quemarse la película; se fue quedando todo en silencio y la pantalla en blanco.

La poca gente que se encontraba en la sala lo tomó con naturalidad como si fuera cosa de todos los días, fue como un pequeño receso. Mis amigos y yo no dejábamos de reír y de hacer chistes con respecto a la incendiada del día. Lo peor fue que al reanudar la función se habían saltado como 15 minutos de cinta.

Acoto que las entradas para este cine cuestan 8 bs y todos los días hay alguna promoción o sea 4 bs menos. así que se queme o no la película yo seguiré yendo


martes, 16 de junio de 2009

sigo sin abandonar las actividades no universitarias (eso me encanta)

Hoy asistí a la inauguración del XVI festival de la oralidad, lunes culturoso.
Fui con mi amiga valentina y con mi papá, las fotografías que se expusieron, muy buenas por cierto, son de Francisco Camacho a.K.a Larry.

Pero al llegar a mi casa me encuentro con la hostil realidad, me visto de responsabilidad y sigo.

domingo, 14 de junio de 2009

así deberian ser todos los fines de semana

EL viernes comenzó con una clase extraordinaria de diseño editorial, de la cual salí saturada de información.

Y en la noche una fiestecita para celebrar cualquier cosa, de la cual salí saturada de alcohol.

AL día siguiente, un concierto genial de los amigos invisibles, del cual salí saturada de ritmo.